María Camila, la judoca que sueña con ser chilena

El combate más difícil de María Camila Valencia, no está en el tatami. Hoy, sueña con una sola cosa: ser chilena.
Con una sonrisa, la judoca María Camila Valencia no dudó al responder por qué quiere competir representando a Chile. Ella nació en Colombia, pero su corazón hace rato se enamoró de este país, y ahora se llena de orgullo cada vez que suena el himno y ve la bandera elevarse a lo más alto del podio. “Me siento parte de acá y también me lo han hecho sentir”, expresó sin titubear, a sus 17 años, mientras luce el uniforme rojo y azul de la Federación de Judo de Chile.
Donde todo comenzó
Llegó hace nueve años junto a su mamá y su hermano menor y, lejos de Colombia, Valle del Cauca, comenzó su vida en Iquique, donde conoció el judo con el Club Hiroshima.
“Lo que más me gusta es que, aunque es un deporte individual, a la hora de entrenar y querer mejorar se hace en equipo. Entonces, sin un grupo que te apoye, no habría un buen judoca”, dijo.
Con las medallas internacionales colgadas en su pecho, recordó cuándo se dejó cautivar por este deporte de combate de origen japonés.
“Fue en un torneo sudamericano en 2023, en Paraguay. Supe ahí que podía ir por algo más y que el judo no sería solo un pasatiempo”.
Y así lo ha demostrado año tras año sobre el tatami. Hace unas semanas, María Camila obtuvo una presea de bronce en un campeonato panamericano específico disputado en Guayaquil, Ecuador. “Este es mi tercer año como cadete y, desde el primero, buscábamos una medalla en un torneo como este. Se logró ahora, y qué mejor que en la categoría junior. Detrás de esta medalla hay mucho esfuerzo y sacrificio”, añadió, sujetando la enorme medalla que cuelga de una cinta roja.

La otra cara de la moneda
No todo ha sido “color de rosa” para la deportista. Hoy libra un combate fuera del tatami. “Estoy intentando nacionalizarme. Ha sido un proceso complicado, pero gracias a Dios y a tantas personas que han estado pendientes del tema, creo que vamos por buen camino”.
La joven atleta tuvo que renunciar a su participación en los Juegos Panamericanos de la Juventud, disputados recientemente en Panamá, pese a estar clasificada, por no tener la nacionalidad. Ser chilena le abrirá las puertas a megaeventos como Juegos Panamericanos, Sudamericanos y Centroamericanos, entre otros.
Por eso, ha comenzado el proceso de solicitud de nacionalización por gracia, una forma especial y excepcional de otorgar la nacionalidad chilena a una persona extranjera por sus aportes al país. “Chile es mi casa. Aquí he hecho mi vida, mis amigos están aquí, el judo lo conocí acá. Es mi hogar”, dijo la campeona nacional sub-18 y sub-21.
Su mayor anhelo es algún día representar al país en unos Juegos Olímpicos y devolver, sobre el tatami, todo el amor y las oportunidades que ha encontrado aquí.
“Este proceso es fundamental para competir internacionalmente representando a Chile. Aunque me siento parte de este país y he clasificado a megaeventos como los Juegos Panamericanos, mi situación de nacionalidad me ha impedido participar”, añadió.
“Representar a Chile es un orgullo enorme y espero que esta nacionalización me permita cumplir mi sueño de competir por mi país”, expresó María Camila, quien ahora se prepara para competir en Perú en la categoría -48 kilogramos, mientras espera la decisión del Congreso con la esperanza de que su sueño se haga realidad.